El esperado ingreso de la empresa alemana FlixBus al mercado peruano de transporte interprovincial, anunciado para finales de 2025, permanece en suspenso debido a observaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. La compañía, que opera bajo un modelo de alianzas con operadores locales y venta digital de pasajes, tenía todo listo para iniciar su primera ruta entre Lima e Ica; sin embargo, un rechazo temporal del MTC, sustentado en un cambio de criterio regulatorio, detuvo el inicio de sus operaciones. Según Pablo Pastega, vicepresidente de FlixBus para Iberia y Sudamérica, la empresa presentó un recurso de reconsideración y espera una respuesta definitiva de la autoridad en los próximos días.
De acuerdo con la compañía, el cuestionamiento inicial del MTC estuvo vinculado a la copropiedad de los vehículos con empresas locales, un esquema que FlixBus utiliza en otros mercados. Aunque la empresa subsanó las observaciones solicitadas, el ministerio declaró improcedente el pedido, argumentando que este modelo no aplica al servicio de transporte regular de pasajeros. Pastega expresó su sorpresa por la decisión y afirmó que los estudios legales previos respaldaban la viabilidad de su ingreso al país, por lo que confía en que se trate de un error administrativo que pueda ser corregido.
En paralelo, el posible ingreso de FlixBus ha despertado críticas desde los gremios de transportistas interprovinciales, que advierten riesgos regulatorios y de responsabilidad hacia los usuarios. Martín Ojeda, representante del sector, aclaró que no existe oposición a la inversión extranjera, pero sí a un eventual cambio de reglas. “No estamos en contra de que ingrese, lo que no vamos a aceptar es que se modifique el reglamento de transportes”, sostuvo, remarcando que la normativa vigente exige que las empresas autorizadas sean propietarias de sus vehículos y prohíbe el comisionismo.
Los gremios alertan que aceptar el modelo propuesto por FlixBus podría vulnerar el reglamento del transporte interprovincial y agravar problemas estructurales como la informalidad. Además, cuestionan la responsabilidad que asumiría la empresa ante accidentes o pérdidas de equipaje, así como el riesgo de concentración del mercado, como ha ocurrido en otros países. “El día que haya un accidente, Flixbus responde solamente con el 1%. El día que se te pierdan tus maletas… solo responden con el 1%”, agregó Ojeada. “Las 800 empresas peruanas no van a aceptar que ingresen si no es como ellos han ingresado: con la titularidad”, advirtió.