En Alemania se puso a prueba el Monocab OWL, un modelo de cabinas móviles con capacidad de traslado de hasta seis pasajeros, el cual se desplaza sobre un tramo en desuso del ferrocarril Extertal, demostrando así que el transporte del futuro no pasa necesariamente por grandes inversiones en obra nuevas.
Sin conductor, eléctricas y disponibles las 24 horas del día los 365 días del año, se reservan mediante una aplicación móvil, cubrieron ese vació entre el autobús y el tren pesado, y al mismo precio que el autobús.
La velocidad de crucero actual ronda los 25 km/h, aunque las cabinas están diseñadas para alcanzar los 60 km/h. El sistema de sensores detiene automáticamente el vehículo ante cualquier obstáculo en la vía.
En su interior, alberga asientos que se pliegan para dar lugar a sillas de ruedas, cochecitos de bebé o bicicletas, y una rampa nivelada en la puerta elimina el desnivel entre el andén y el vehículo. La estructura exterior emplea compuestos de fibra natural reforzada con resina biobásica, mientras que el mobiliario interior utiliza madera contrachapada moldeada de fresno, pisos de corcho y tapizados de poliamida 100% reciclada.
A lo largo de todos sus proyectos acumulados, el financiamiento supera los 20 millones de euros, con participación del Ministerio Federal alemán de Transporte Digital, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el gobierno del estado de Renania del Norte-Westfalia.
Según la hoja de ruta técnica, se prevé alcanzar el nivel de madurez tecnológica TRL 6 hacia 2027, para avanzar luego hacia la producción en serie con inversores privados y el inicio de operaciones regulares en 2029.