La automotriz china BYD inició este lunes el desembarco de más de 5.000 autos eléctricos en Argentina, una operación que marca un punto de inflexión en el mercado local de vehículos electrificados. Las unidades llegaron a bordo de un buque propio de grandes dimensiones y comenzarán a comercializarse en el país en las próximas semanas.
El movimiento se produce en un contexto de apertura de importaciones impulsada por el Gobierno de Javier Milei, que está facilitando el ingreso de vehículos extranjeros y modificando el equilibrio del sector automotor argentino.
La llegada del cargamento no solo tiene un impacto logístico, sino que refuerza la estrategia de BYD de posicionarse como referente en movilidad eléctrica en un mercado todavía incipiente.
El puerto de Zárate, situado a unos 100 kilómetros de Buenos Aires, recibió al BYD Changzhou, un buque de 200 metros de eslora propiedad de la propia compañía. Durante la jornada del lunes se realizó la descarga de miles de vehículos que abastecerán la red comercial de la marca en el país.
Según explicó Stephen Deng, gerente de BYD en Argentina, la llegada del barco “es mucho más que un arribo logístico”, ya que representa “una señal concreta del compromiso de BYD con el desarrollo de la movilidad del futuro en el país”.
La empresa, fundada en 2003, es uno de los principales fabricantes mundiales de vehículos eléctricos e híbridos y busca trasladar ese liderazgo al mercado argentino con una visión de largo plazo.