Línea 1 y los próximos cambios para agilizar el transbordo: ¿cuáles son y cuánto costará?

La reciente interrupción del servicio de la Línea 1 del Metro de Lima, ocurrida la noche del martes 3 de febrero entre las estaciones La Cultura y Caja de Agua, expuso las limitaciones de la infraestructura del sistema. Tras el incidente, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público informó que evalúa, junto con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la concesionaria Tren Urbano de Lima, una modernización integral para evitar nuevas fallas y agilizar el servicio.

Ositrán reconoció que la demanda del sistema ha superado largamente las proyecciones iniciales y que varios componentes, como los sistemas eléctricos, de señalización y operación, han quedado obsoletos. La Línea 1 registra un crecimiento anual de demanda del 11%: pasó de 33 millones de usuarios en 2012 a más de 215 millones al cierre de 2025, lo que ha intensificado la congestión, especialmente en horas punta.

Ante este escenario, se evalúa una adenda al contrato de concesión para ampliar la capacidad del sistema y reducir el tiempo de espera entre trenes de 3 a 1.5 minutos. La propuesta contempla la modernización de los sistemas de alimentación eléctrica, señalización y control de pasajeros, así como la ampliación de estaciones tras la adquisición de nuevos trenes, con una inversión estimada de US$ 2,700 millones.

El corte del servicio ocurrió en un horario de alta demanda y obligó a decenas de pasajeros a descender de los trenes y caminar por la vía férrea, situación que evidenció deficiencias operativas y de gestión de emergencias. Ositrán señaló que continuará con su labor de supervisión y fiscalización, y recordó que la infraestructura fue construida por el Estado entre 1986 y 2011, mientras que desde 2012 solo se concesionó la operación y mantenimiento, lo que hace necesaria una intervención mayor y urgente para garantizar un servicio adecuado.