Desde el inicio del estado de emergencia, el pasado 22 de octubre de 2025, un total de 385 vehículos con más de 30 años de antigüedad que realizaban el servicio de transporte público sin autorización fueron enviados a los depósitos, como parte de los operativos inopinados de fiscalización realizados en diversas avenidas de Lima y Callao.
De las unidades retiradas de circulación, 300 vehículos (78%) corresponden a cústeres y combis, y 85 unidades (22%) pertenecen a automóviles, buses y minivanes, los cuales fueron enviados a los depósitos no solo por carecer de la autorización correspondiente, sino también porque la gran mayoría presentaba condiciones técnicas deplorables que ponían en riesgo la seguridad de los pasajeros.
En todo el año 2025, la cifra de vehículos con más de 30 años de antigüedad enviados a los depósitos fue de 978, cifra que casi duplica a la registrada en el año 2024, cuando se alcanzó las 533 unidades, y que refleja el compromiso de la ATU por ofrecer un sistema de transporte moderno, ordenado y sostenible a limeños y chalacos, a través del chatarreo obligatorio que permite reducir la presencia de vehículos altamente contaminantes o deteriorados.
En esa línea, también promueve la modernización del transporte público con la incorporación de más de 700 buses nuevos al sistema de transporte público. Este proceso de renovación de flota forma parte de la estrategia de modernización del transporte público iniciada con la aprobación del Plan Regulador de Rutas para Lima y Callao en el 2024.