En el segmento de vehículos livianos, se comercializaron 20,510 unidades nuevas en marzo, lo que representó un crecimiento de 38.3% frente al mismo mes del 2025. En el acumulado entre enero y marzo, las ventas alcanzaron las 62,094 unidades, cifra superior en 37.3% respecto de similar periodo del año pasado. Dentro de este resultado, destacó el mayor dinamismo de las SUV, que sumaron 33,728 unidades vendidas en el primer trimestre (+49.7%), seguidas de las pickups y furgonetas con 11,409 unidades (+18.1%), camionetas con 8,108 unidades (+26.4%) y automóviles con 8,849 unidades (+33.6%).
En el segmento de vehículos pesados, las ventas de camiones y tractocamiones llegaron a 2,131 unidades en marzo, con un crecimiento interanual de 27.5%. En el acumulado del primer trimestre, se comercializaron 6,293 unidades, lo que representó un aumento de 35.9% frente al mismo periodo del 2025.
En el segmento de minibuses y omnibuses, durante marzo se vendieron 356 unidades, con una expansión anual de 28.5%, mientras que entre enero y marzo se colocaron 1,191 unidades, cifra mayor en 37.1% respecto del mismo lapso del año anterior.
En el segmento de vehículos menores, solo en marzo se vendieron 45,728 unidades, con un incremento interanual del 39,4%. En el acumulado a marzo, la comercialización alcanzó 127,440 unidades, superando en 32% el volumen registrado en igual periodo del 2025. De manera desagregada, las motocicletas sumaron 89,598 unidades vendidas en el primer trimestre, con una expansión de 31.9%, mientras que las trimotos alcanzaron 37,842 unidades, creciendo 32.1%.
Para la Asociación Automotriz de Perú (AAP), de cara a los próximos meses, las ventas de vehículos nuevos mantendrán una tendencia positiva en todos los segmentos, aunque con una desaceleración progresiva, especialmente durante el segundo semestre del 2026.
Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos y Estadísticas de la AAP, sostuvo que el ritmo de crecimiento del mercado de vehículos nuevos podría verse afectado por alza de los precios internacionales del petróleo, el aumento del tipo de cambio, los mayores costos de fletes, posibles problemas en la cadena global de suministro, un eventual Fenómeno El Niño y la incertidumbre política vinculada al proceso electoral y a la futura composición del Congreso.