Los precios de los vehículos eléctricos de fábrica podrían reducirse drásticamente en los próximos tres años, con el ingreso de 123,000 eléctricos usados en 2025, 300,000 en 2026 y 660,000 en 2027, totalizando más de 1 millón de unidades de segunda mano disponibles para inicios de 2028, según pronosticaron informes del sector.
Un ejemplo del efecto económico provocado por esta nueva orientación del mercado automotriz se ha visto recientemente: un concesionario ofreció un vehículo Hyundai Ioniq 5 de 2023 a US$ 28,000, cuando su precio de lanzamiento fue de US$ 58,000, es decir, más del doble.
Los expertos sostienen que los vehículos eléctricos usados próximos a entrar provienen de contratos de alquileres a puntos de expirar, lo que significa que estas unidades tienen una edad promedio de 3 años y un recorrido promedio de 36,000 millas, siendo atractivas para los compradores que buscan un auto confiable y con buen precio.
Con todo ello, se proyecta que el precio promedio de un vehículo eléctrico nuevo podría disminuir en un 30% en los próximos 10 años, mientras que la cantidad de vehículos eléctricos usados que entren al mercado podría aumentar en un 60% en el mismo periodo, llegando a 5 millones de unidades en 2035.
Solo en Estados Unidos, una de las potencias más demandantes de unidades de cero emisiones, la cantidad de vehículos eléctricos podría aumentar en un 50% en los próximos 10 años, convirtiéndose en un nicho para los modelos eléctricos de segunda mano.