De acuerdo con el Reporte Mundial de Calidad del Aire 2025, elaborado por IQAir, Perú registró una concentración promedio anual de partículas finas PM2.5 de 19.1 µg/m³, por encima de los 17.1 µg/m³ reportados en 2024. Este resultado ubica al país casi cuatro veces por encima del nivel recomendado por la Organización Mundial de la Salud, establecido en 5 µg/m³.
El informe también revela un deterioro en la ubicación de Perú dentro del ranking global, al pasar del puesto 58 al 40, en una clasificación que ordena a los países desde los más contaminados hacia los menos contaminados. Con ello, el país se ubica como el de peor calidad del aire a nivel latinoamericano.
El problema, además, no se limita a Lima. Arequipa fue la ciudad peruana y de la región con el mayor nivel de partículas PM2.5, con 26.1 µg/m³. Lima registró 18.5 µg/m³ y se ubicó entre las ciudades con mayor contaminación de Latinoamérica, solo por detrás de Arequipa, Ciudad de México y Santiago de Chile. Otras ciudades peruanas como Trujillo, con 10.6 µg/m³, y Cusco, con 10.2 µg/m³, también superan el doble de lo recomendado por la OMS.
Asimismo, al revisar la información por distritos y ciudades, se observan niveles elevados en zonas como Santa Anita, con 33 µg/m³; Pachacamac, con 31.8 µg/m³; Puente Piedra, con 28.9 µg/m³; Comas, con 28.7 µg/m³; San Juan de Lurigancho, con 27.1 µg/m³; y San Borja, con 26.5 µg/m³. Solo Puno, con 5.3 µg/m³, se aproxima al estándar internacional.
La Asociación Automotriz de Perú (AAP) indicó que uno de los principales factores detrás de este problema es la antigüedad del parque automotor peruano. Se estima que la edad promedio supera los 14 años en vehículos livianos y más de 16 años en vehículos pesados, con buses y camiones que, en muchos casos, tienen más de 30 años en circulación. De acuerdo con información de la ATU, un vehículo con más de 20 años de antigüedad puede ser hasta 53 veces más contaminante que uno de cinco años o menos.
A ello se suma que el sistema de inspecciones técnicas vehiculares no ha cumplido plenamente su función, así como la necesidad de acelerar la migración hacia combustibles más limpios y adoptar el estándar Euro 6 en el corto plazo.
El gremio también advirtió que la congestión vehicular multiplica las emisiones contaminantes. Según el TomTom Traffic Index 2025, los conductores en Lima perdieron 195 horas en el tráfico durante 2025, 15 horas y 20 minutos más que en 2024. Este mayor tiempo de viaje implica más consumo de combustible y, por lo tanto, mayores emisiones.
Finalmente, la AAP planteó avanzar en una estrategia integral que incluya renovación vehicular, chatarreo, adopción del estándar Euro 6, impulso a vehículos eléctricos e híbridos, masificación eficiente del GNV, fortalecimiento de las revisiones técnicas, reforma del transporte público y gestión inteligente del tránsito.